La Lunigiana es ideal para los aficionados al senderismo y los viajes en bicicleta, que desde Aulla podrán recorrer los tramos Aulla - Pontremoli (etapa 23) y Aulla - Sarzana (etapa 24) de la Vía Francígena.
En junio de 2025 se inauguró una vía para ciclistas y peatones que sigue el antiguo trazado ferroviario de la antigua línea Pontremolese, por la Vía Francígena. El recorrido une la zona de la Via Piave, a la altura del antiguo mercado cubierto, con la Via della Resistenza, atravesando una zona verde que da al río Magra. Con una longitud de 665 metros, iluminada y accesible para todos, está pensada para quienes disfrutan de caminar, correr o ir en bicicleta con total seguridad, a un paso del centro de la localidad.
Otra zona que ofrece rutas bien señalizadas, como la Greenway del río Magra, es el Área Natural Protegida del Río Magra en Lunigiana, que comprende dos áreas naturales protegidas: una gestionada por la entidad supramunicipal Unione dei Comuni Montana Lunigiana y otra por el Ayuntamiento de Filattiera. Además de su valor natural, conserva importantes monumentos históricos vinculados a la Vía Francígena, como la Abbazia di San Caprasio y la Pieve de Sorano, iglesia matriz medieval, y protege entornos fluviales ricos en biodiversidad, con bosques de sauces y de alisos y numerosas especies de aves: una experiencia que aúna naturaleza e historia.
Entre los lugares que hay que visitar en los alrededores de Aulla hay pequeños pueblos encaramados en las colinas, como Bibola, edificado en el siglo VII y con orígenes en la antigüedad clásica. El pueblo conserva las ruinas de la torre del castello Malaspina, la chiesa di San Bartolomeo, iglesia con una explanada frontal con mosaicos ligures, y evocadoras casas de piedra con pasadizos abovedados.
Otro pueblo histórico que merece una visita es Caprigliola (siglo XII), situado en una colina estratégica para las antiguas rutas comerciales, con su elegante torre cilíndrica. El pueblo forma parte de la denominación DOC dei Colli di Luni y aúna así historia, cultura y tradición vitivinícola.
En la pedanía de Pallerone destaca el belén mecánico, uno de los más antiguos de Italia. En las inmediaciones se puede visitar un pequeño museo con piezas de belenes antiguos, entre ellas el mecanismo del movimiento de la representación sagrada de 1937, y una galería fotográfica con otros ejemplares antiguos.