Una vez aquí, en el corazón de la Maremma del Norte, también merece la pena visitar los alrededores del pueblo, con localidades fascinantes como Vetulonia, una de las ciudades etruscas más importantes, donde se puede visitar su importante necrópolis y el Museo archeologico. Tampoco te pierdas Tirli, pueblecito que se integra a la perfección en el entorno boscoso que lo rodea, famoso por su cocina rústica y genuina. Como tampoco el antiquísimo Buriano, con su castillo medieval y las impresionantes vistas panorámicas de la Maremma.
Castiglione della Pescaia no es solo un pueblo antiguo, sino también una localidad que aúna mar, naturaleza y servicios dirigidos a los turistas. Para quienes buscan un verano de relax, las playas sin restricciones de acceso de Castiglione están recomendadas: permiten contemplar la naturaleza, lejos del ruido y las aglomeraciones, así como los pinares, donde relajarse tranquilamente.
Por último, a unos quince kilómetros de Castiglione della Pescaia se encuentra Punta Ala, lujosa localidad famosa por su puerto deportivo – con unas instalaciones de entre las más modernas del Mediterráneo– y por su extenso litoral de arena fina y dorada, con espléndidas ensenadas y rodeado de una densa vegetación mediterránea con amplios pinares. Otra localidad conocida y apreciada por su mar es Le Rocchette; su playa es famosa por el castillo que se alza sobre el mar, muy evocador, en lo alto de un espolón rocoso.
Más al norte se encuentra el Eremo di San Guglielmo di Malavalle, monasterio benedictino con una iglesia románica y la tumba del santo del mismo nombre, importante destino para los peregrinos. Al este del pueblo antiguamente se hallaba el lago Prile, el cual, con el paso de los siglos, se fue secando, y el extenso pantano que se formó fue sometido a una imponente obra de desecación por los grandes duques de Lorena, para lo cual se construyó la famosa Casa Rossa Ximenes, proyectada en 1765 por Leandro Ximenes, y que hoy alberga un museo multimedia sobre la reserva de la Diaccia Botrona.
En el lugar que ocupaba el lago ahora se encuentra la Reserva natural de la Diaccia Botrona, el humedal más importante de Italia, en cuyo interior se halla la Isla Clodia: una colina con restos de una villa romana y una abadía benedictina construida en la Alta Edad Media.