Para descubrir una cavidad prehistórica de origen kárstico, situada en el Parque de los Alpes Apuanos, basta con ir a la localidad de Casoli y explorar la Grotta all’Onda, cueva kárstica de gran importancia histórica y geológica, habitada por cazadores neandertales y más tarde, en el Neolítico y la Edad del Cobre, por asentamientos dedicados a la agricultura y la ganadería. Hoy en día se nos muestra como un amplio espacio natural, con cascadas que alimentan un arroyo a sus pies.
También hay que visitar el Castillo de Montemagno, construido en el siglo X y situado en el valle de la Freddana. El castillo goza de una ubicación estratégica con vistas espléndidas, por lo que en la época medieval servía para vigilar la Vía Francígena, desempeñando tanto una función residencial como defensiva.
Se puede visitar la tumba de la Villa Mansi, de entre los siglos VII y VI a. C. y que atestigua la presencia de un asentamiento etrusco en Camaiore.
Además, la Vía Francígena atraviesa el centro en la etapa 26, que va desde Massa hasta aquí y en la etapa 27, que llega a Lucca.
Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Camaiore ha ido ganando cada vez más fama gracias a su playa, que cuenta con el reconocimiento de Bandera Azul, lo que la convierte en una de las playas de ensueño de la costa toscana, con aguas cristalinas y arena dorada.
Lido di Camaiore es, de hecho, una bonita y elegante localidad costera que bordea la extensa costa de Versilia, y que desde principios del siglo XX cautivó a personalidades ilustres como Gabriele D’Annunzio, Eleonora Duse y Vittorio Emanuele III.
El paseo marítimo, de unos 3 kilómetros, cuenta con numerosos baños marinos y alberga un pintoresco embarcadero: de construcción moderna, se adentra en el mar gracias a una larga pasarela que termina en una rotonda de 700 metros cuadrados. Una experiencia que no te puedes perder en verano, sobre todo al atardecer.
Otro pueblo digno de visita es Casoli, conocido como el "pueblo de los grafitis", donde desde 1950 los artistas decoran las paredes con esgrafiados artísticos inspirados en el pintor Rosario Murabito. Las obras representan escenas de la vida cotidiana, leyendas y personajes locales, y están realizadas con una técnica que combina arte y artesanía.