El Área Florentina cuenta con numerosos testimonios que relatan los años de la Segunda Guerra Mundial, la ocupación nazi-fascista y la Resistencia.
Adoquines conmemorativos, cementerios de guerra, senderos y monumentos mantienen vivo el recuerdo de las personas y los acontecimientos que marcaron profundamente este territorio.
Son recuerdos dolorosos pero valiosos, historia que se convierte en cicatriz para un pueblo; memoria que hay que mantener viva porque "Quien no recuerda el pasado está condenado a repetirlo", como dijo el filósofo George Santayana.
Se encuentran cuando se pasea por Florencia, tanto en el centro histórico como en los barrios más alejados. Son las pietre d'inciampo (en alemán, Stolpersteine, "piedras de tropiezo" literalmente), que hacen tropezar a los transeúntes para recordar uno de los períodos más oscuros de la historia de nuestra nación, durante la ocupación nazi-fascista.
Adoquines cuadrados de latón (10 x 10 cm), incrustados en el pavimento frente a las viviendas de las víctimas de las deportaciones a campos de concentración. En ellos figuran grabados sus nombres y apellidos, las fechas de su captura y, cuando se sabe, la de su muerte.
Este tipo de obras conmemorativas surgieron a partir de la intuición del artista alemán Gunter Demnig, quien las ideó y creó a principios de los noventa.
En las montañas de la Calvana, en el municipio de Calenzano, se encuentra el memorial de Valibona. Una sencilla casa de campo de piedra, con un gran significado.
Pues es en Valibona tuvo lugar la primera batalla de la Resistencia en Toscana. Aquí encontraron la muerte tres partisanos, cinco fueron capturados y torturados, y los civiles que vivían en las inmediaciones, cuya única culpa era haberles dado cobijo, fueron perseguidos.
Valibona es una apuesta por la memoria que los ayuntamientos de Calenzano y Campi Bisenzio, junto con la provincia de Florencia, han materializado con convicción rehabilitando el granero para convertirlo en un lugar de recuerdo, repleto de contenidos, un recorrido didáctico que acompaña a los visitantes a través de la historia de un grupo de jóvenes que tomaron las armas, renunciando a su vida privada, para dar una esperanza a Italia.
El Sendero de la Memoria es un recorrido circular que atraviesa los lugares donde tuvieron lugar los hechos relacionados con el asesinato de la familia de Robert Einstein, primo del premio Nobel Albert.
La noche del 3 de agosto de 1944, unos militares alemanes de las SS en retirada mataron, sin motivo aparente, a la esposa de Robert, Nina Mazzetti, y a sus hijas Luce y Anna Maria.
Robert Einstein había adquirido la Villa il Focardo en los alrededores de Rignano, la cual desde 1937 fue la residencia de su familia. Un año después de la masacre, Robert Einstein se suicidó; toda la familia está enterrada en el cementerio de Badiuzza.
El sendero recorre lugares que evocan la vida y el triste final de la familia Einstein-Mazzetti en este territorio de interés histórico, artístico y medioambiental especial. A principios de 2020, el Consejo municipal de Rignano sull’Arno decidió por unanimidad declarar este pequeño cementerio rural Lugar de la Memoria.
El cementerio de guerra estadounidense de Tavarnuzze, municipio de Impruneta, se inauguró en 1960 y alberga las tumbas de 4402 militares que fallecieron durante la campaña de Italia de la Segunda Guerra Mundial. No es el más grande de Italia, récord que ostenta el de Nettuno, en la provincia de Roma. En los prados que, como alas, constituyen la parte más importante del cementerio, se alinean sencillas cruces de mármol blanco, perfectamente simétricas, que crean bonitos juegos de perspectiva con solo desplazar la mirada.
En Il Girone, municipio de Fiesole, se encuentra el cementerio di guerra de la Commonwealth. Situado en un hermoso lugar a orillas del Arno, reúne las tumbas de británicos, australianos, canadienses, indios, neozelandeses y sudafricanos: las tropas de la Commonwealth británica que llegaron a Italia en septiembre de 1943, coincidiendo con el armisticio. Hay un total de 1632 tumbas.
La mayoría de los soldados murieron en combates en los Apeninos durante el invierno de 1944 a 1945.
En la Florencia ocupada por los alemanes entre enero y junio de 1944, la emisora clandestina Radio Co.Ra mantenía contacto entre los centros de la Resistencia en la Italia ocupada y los mandos aliados. El papel que desempeñó fue fundamental, pero un delator reveló al mando alemán desde dónde partían las transmisiones: un apartamento en la plaza D'Azeglio de Florencia.
La mañana del 12 de junio de 1944, el capitán Piccagli, cuatro paracaidistas, un partisano checoslovaco y Anna Maria Enriques Agnoletti fueron fusilados en un bosque cercano a Cercina.
El abogado Enrico Bocci, artífice de Radio Co.Ra, fue asesinado tras varios días de tortura, probablemente el 18 de junio, también en las inmediaciones; sin embargo su cadáver nunca se ha encontrado.
En el bosque de Cercina un cipo recuerda la fundamental labor de resistencia llevada a cabo por Radio Co.Ra y sus valientes colaboradores.