San Miniato es un hermoso pueblo situado en lo alto de una colina a orillas del río Arno, a medio camino entre Florencia y Pisa. Es famoso en todo el mundo por su trufa blanca y es uno de los destinos más visitados de Toscana durante la feria de la trufa Mostra Mercato Nazionale del Tartufo Bianco, que se celebra en noviembre. En realidad, San Miniato puede apreciarse todo el año, especialmente los apasionados del vino y la trufa. Veamos cinco consejos gastronómicos para disfrutar al máximo de esta joya (y de sus hermosas colinas).
En San Miniato, la famosa trufa blanca se recoge de septiembre a diciembre, pero se pueden encontrar trufas todo el año: de noviembre a marzo la trufa negra; de enero a abril, la variedad "marzuolo"; mientras que la "scorzone" es la trufa de verano.
Para cazar trufas, los recolectores de trufas cuentan con la ayuda de un perro adiestrado y un "vanghetto", utensilio especial parecido a una pequeña pala. Desde cachorros, los perros truferos son adiestrados para encontrar el preciado hongo. Se les recompensa bien cuando descubren una trufa, así que aprenden a no comérsela.
La caza de trufas es una antigua tradición en Toscana, no es un trabajo sino una pasión, y solo requiere una regla: respetar a la naturaleza.
De la pasta a los postres, aprende a preparar deliciosos platos con trufas frescas y disfruta de una sabrosa comida con la familia y los amigos. Tras una mañana de "caza" en el bosque, podrás participar en una interesante clase de cocina. ¿Lo básico a tener en cuenta? Las trufas (sean del tipo que sean), ¡deben ser frescas!
Si visitas el centro histórico de San Miniato, no olvides detenerte en la Macelleria Falaschi. Desde 1925 elaboran productos cárnicos de charcutería de gran calidad según reglas y métodos transmitidos de generación en generación. La elaboración es exclusivamente a mano con carne de cerdos criados en granjas locales.
La famosa Vía Francígena atraviesa las colinas donde se producen los vinos tintos y blancos y el Vin Santo de San Miniato. Entre estos caldos destaca un vino muy especial elaborado con Tempranillo: variedad de uva negra española con la que se producen vinos tintos con cuerpo.
En la Edad Media, la Francígena era la principal vía de comunicación entre el norte de Europa y Roma. San Miniato era, debido a ello, un importante lugar religioso y sede episcopal. Y algunos sacerdotes se encargaban de supervisar las actividades agrícolas.
San Miniato cuenta con excelentes productos gastronómicos y chefs de renombre, por ello te sugerimos ir a alguno de los muchos restaurantes y probar algunas especialidades locales.
Consulta el sitio web Vetrina Toscana para localizar los mejores restaurantes de San Miniato: vetrina.toscana.it