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Montepulciano

En la tierra del Vino Nobile: en la Val di Chiana, tocando la Val d'Orcia

En la cresta que separa la Val d’Orcia de la Val di Chiana se asienta, sobre una colina calcárea, Montepulciano. Este precioso pueblo renacentista de estructura medieval está inmerso en un paisaje de postal que, mires donde mires, recuerda el concepto clásico y conocido de la campiña toscana, con una sucesión de onduladas colinas y campos dorados salpicados de cipreses. 

La zona de Montepulciano, con sus excelentes viñedos, está considerada una de las mejores regiones vinícolas del mundo y es, sin duda, uno de los destinos turísticos más apreciados y visitados de Toscana.

Qué ver en Montepulciano

La mejor forma de descubrir el elegante casco antiguo es recorrerlo a pie, entrando por la Porta al Prato, en la parte baja de la ciudad, para seguir el recorrido que conduce hasta la cima de la colina, donde se encuentra Piazza Grande, el epicentro de numerosos eventos culturales de alcance internacional. Vivirás una sucesión de imponentes palacios renacentistas, talleres artesanales e iglesias con fachadas espléndidas e interiores aún más bellos e interesantes.

Tampoco te pierdas la bonita torre y la fachada de estilo gótico del Palazzo Comunale, sede del Ayuntamiento. Frente a este se encuentra el Duomo de Montepulciano, catedral proyectada por Ippolito Scalza a finales del siglo XVI, con planta de cruz latina dividida en tres naves. En su interior conserva importantes obras de arte de maestros de la talla de Taddeo di Bartolo, Michelozzo di Bartolomeo y Andrea Della Robbia.

En el centro del pueblo, merece la pena visitar la Chiesa di Sant'Agostino, iglesia del siglo XIII cuya fachada de travertino fue realizada en parte por Michelozzo di Bartolomeo a principios del siglo XV, quien, al combinar elementos góticos y renacentistas, logró crear una armonía entre la verticalidad y la secuencia horizontal de la estructura. 

Justo debajo de la muralla se puede admirar el tempio della Madonna di San Biagio, obra renacentista de Antonio da Sangallo el Viejo. La iglesia, construida en travertino, se alza en medio de una amplia pradera llana que resalta su majestuosidad. La Madonna di San Biagio, con su planta de cruz griega, la cúpula central y el ábside semicircular, está flanqueada por dos campanarios y se considera un ejemplo magistral de arquitectura renacentista, tanto es así que Miguel Ángel se inspiró en ella cuando esbozó lo que serían sus proyectos para la construcción de la basílica de San Pedro en Roma. 

La mejor forma de descubrir el elegante casco antiguo es recorrerlo a pie, entrando por la Porta al Prato, en la parte baja de la ciudad, para seguir el recorrido que conduce hasta la cima de la colina, donde se encuentra Piazza Grande, el epicentro de numerosos eventos culturales de alcance internacional. Vivirás una sucesión de imponentes palacios renacentistas, talleres artesanales e iglesias con fachadas espléndidas e interiores aún más bellos e interesantes.

Tampoco te pierdas la bonita torre y la fachada de estilo gótico del Palazzo Comunale, sede del Ayuntamiento. Frente a este se encuentra el Duomo de Montepulciano, catedral proyectada por Ippolito Scalza a finales del siglo XVI, con planta de cruz latina dividida en tres naves. En su interior conserva importantes obras de arte de maestros de la talla de Taddeo di Bartolo, Michelozzo di Bartolomeo y Andrea Della Robbia.

En el centro del pueblo, merece la pena visitar la Chiesa di Sant'Agostino, iglesia del siglo XIII cuya fachada de travertino fue realizada en parte por Michelozzo di Bartolomeo a principios del siglo XV, quien, al combinar elementos góticos y renacentistas, logró crear una armonía entre la verticalidad y la secuencia horizontal de la estructura. 

Justo debajo de la muralla se puede admirar el tempio della Madonna di San Biagio, obra renacentista de Antonio da Sangallo el Viejo. La iglesia, construida en travertino, se alza en medio de una amplia pradera llana que resalta su majestuosidad. La Madonna di San Biagio, con su planta de cruz griega, la cúpula central y el ábside semicircular, está flanqueada por dos campanarios y se considera un ejemplo magistral de arquitectura renacentista, tanto es así que Miguel Ángel se inspiró en ella cuando esbozó lo que serían sus proyectos para la construcción de la basílica de San Pedro en Roma. 

El Vino Nobile de Montepulciano

No obstante su indiscutible belleza, Montepulciano es conocido a nivel internacional también por su Vino Nobile, que se produce entre la Val d’Orcia y la Valdichiana y que, a día de hoy, es uno de los vinos toscanos más apreciados del mundo, obtenido del prensado de uvas procedentes de viñedos que rodean el pueblo. Se trata de un vino de color rubí que tiende al granate con el envejecimiento, de aroma intenso y etéreo y un sabor seco y equilibrado, con posibles notas de madera: se elabora principalmente con Sangiovese, como mínimo un 70 %. No te pierdas una visita a alguna de las bodegas monumentales. Muchas de ellas poseen características arquitectónicas que pueden ser de interés para los expertos en vinos y también para quienes simplemente disfrutan de la belleza.

No obstante su indiscutible belleza, Montepulciano es conocido a nivel internacional también por su Vino Nobile, que se produce entre la Val d’Orcia y la Valdichiana y que, a día de hoy, es uno de los vinos toscanos más apreciados del mundo, obtenido del prensado de uvas procedentes de viñedos que rodean el pueblo. Se trata de un vino de color rubí que tiende al granate con el envejecimiento, de aroma intenso y etéreo y un sabor seco y equilibrado, con posibles notas de madera: se elabora principalmente con Sangiovese, como mínimo un 70 %. No te pierdas una visita a alguna de las bodegas monumentales. Muchas de ellas poseen características arquitectónicas que pueden ser de interés para los expertos en vinos y también para quienes simplemente disfrutan de la belleza.

En los alrededores

Quienes deseen unas vacaciones dedicadas al bienestar pueden acudir a las termas de Montepulciano, que además de terapias termales tradicionales con aguas sulfurosas, ofrecen una amplia gama de tratamientos para los problemas respiratorios, reumáticos y afecciones cutáneas; o bien las termas de Chianciano, con sus antiguos balnearios.

La Reserva Natural del Lago de Montepulciano, situada en el sur de la Valdichiana, en los confines con Umbría, bien merece una visita. El lago de Montepulciano, junto con el de Chiusi, es lo que queda del extenso pantano que, hasta la época de los Médicis, ocupaba estos territorios; hoy en día es uno de los humedales más importantes del centro de Italia y, situado en una ruta migratoria, es un lugar de reposo para numerosas aves. 

Muchas son las localidades que merece la pena visitar en la Valdichiana Senese

Torrita di Siena es un destino ideal para los amantes del arte y el folclore: en marzo el pueblo celebra San José con el peculiar Palio dei Somari.

Chiusi, una de las ciudades etruscas más importantes, cautiva a los visitantes con su famoso Labirinto di Porsenna, al que se accede por el Museo della Cattedrale. El laberinto, que se desenvuelve bajo la plaza y las calles adyacentes a la catedral, es un antiguo acueducto de época etrusca. 

Quienes deseen unas vacaciones dedicadas al bienestar pueden acudir a las termas de Montepulciano, que además de terapias termales tradicionales con aguas sulfurosas, ofrecen una amplia gama de tratamientos para los problemas respiratorios, reumáticos y afecciones cutáneas; o bien las termas de Chianciano, con sus antiguos balnearios.

La Reserva Natural del Lago de Montepulciano, situada en el sur de la Valdichiana, en los confines con Umbría, bien merece una visita. El lago de Montepulciano, junto con el de Chiusi, es lo que queda del extenso pantano que, hasta la época de los Médicis, ocupaba estos territorios; hoy en día es uno de los humedales más importantes del centro de Italia y, situado en una ruta migratoria, es un lugar de reposo para numerosas aves. 

Muchas son las localidades que merece la pena visitar en la Valdichiana Senese

Torrita di Siena es un destino ideal para los amantes del arte y el folclore: en marzo el pueblo celebra San José con el peculiar Palio dei Somari.

Chiusi, una de las ciudades etruscas más importantes, cautiva a los visitantes con su famoso Labirinto di Porsenna, al que se accede por el Museo della Cattedrale. El laberinto, que se desenvuelve bajo la plaza y las calles adyacentes a la catedral, es un antiguo acueducto de época etrusca. 

Eventos

Cada agosto, los barrios de Montepulciano se enfrentan en el Bravìo delle Botti, carrera por las calles antiguas del pueblo acompañada de un evocador Corteo Storico, desfile en traje de época con abanderados; se trata de una competición entre los ocho barrios (Cagnano, Collazzi, Coste, Gracciano, Poggiolo, San Donato, Talosa y Voltaia) que se disputan un paño pintado haciendo rodar barriles de 80 kg por un recorrido cuesta arriba de 1800 metros. En ese mismo periodo tiene lugar el festival teatral del Bruscello Poliziano, mientras que el Cantiere Internazionale d'Arte acoge a turistas y curiosos con las mejores actuaciones musicales y artísticas. En febrero se celebra la Anteprima del Vino Nobile de Montepulciano: cita pensada para todos los amantes del vino.

Cada agosto, los barrios de Montepulciano se enfrentan en el Bravìo delle Botti, carrera por las calles antiguas del pueblo acompañada de un evocador Corteo Storico, desfile en traje de época con abanderados; se trata de una competición entre los ocho barrios (Cagnano, Collazzi, Coste, Gracciano, Poggiolo, San Donato, Talosa y Voltaia) que se disputan un paño pintado haciendo rodar barriles de 80 kg por un recorrido cuesta arriba de 1800 metros. En ese mismo periodo tiene lugar el festival teatral del Bruscello Poliziano, mientras que el Cantiere Internazionale d'Arte acoge a turistas y curiosos con las mejores actuaciones musicales y artísticas. En febrero se celebra la Anteprima del Vino Nobile de Montepulciano: cita pensada para todos los amantes del vino.

Platos y productos típicos

Un recorrido por Montepulciano no puede sino terminar con una cena a base de productos locales, como los embutidos de Cinta Senese (raza autóctona de cerdo) o las pappardelle al cinghiale (pasta con jabalí), todo ello acompañado, por supuesto, de una copa de Vino Nobile. Si te apasiona la pasta fresca, prueba un plato de pici all’aglione, pasta larga y gruesa condimentada con tomate y ajo de la Val di Chiana. Por último, también podrás degustar la bistecca di Chianina (chuletón de esta raza gigante vacuna) a la brasa.

 

Un recorrido por Montepulciano no puede sino terminar con una cena a base de productos locales, como los embutidos de Cinta Senese (raza autóctona de cerdo) o las pappardelle al cinghiale (pasta con jabalí), todo ello acompañado, por supuesto, de una copa de Vino Nobile. Si te apasiona la pasta fresca, prueba un plato de pici all’aglione, pasta larga y gruesa condimentada con tomate y ajo de la Val di Chiana. Por último, también podrás degustar la bistecca di Chianina (chuletón de esta raza gigante vacuna) a la brasa.

 

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Rapsodia en azul en Toscana Etrusca.
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