La zona del Empolese Valdelsa abunda en localidades cuya producción artesana ha marcado la historia y el devenir de Toscana. Una de ellas es Montelupo Fiorentino, que gracias a su posición privilegiada ha sabido desarrollar un floreciente mercado en el sector de la artesanía. Desde la Edad Media, aquí se producen maravillosos objetos de cerámica artística que se han vendido en todo el mundo.
No por casualidad cada junio se celebra el Festival della Ceramica, evento de alcance internacional que lleva a Toscana los mejores trabajos artísticos. Actos, talleres y exposiciones animan el centro histórico y fascinan a los viajeros curiosos.
Pero Montelupo también es conocida por otros tesoros y peculiaridades, descubrámoslos.
La producción de mayólica en Montelupo Fiorentino comenzó ya en la segunda mitad del siglo XIII, inspirándose en las decoraciones de la zona ibérica (el término italiano "maiolica" deriva del puerto de Mallorca). Montelupo sigue siendo uno de los principales centros cerámicos de Italia, especializado en la producción de materias primas y de mayólicas artísticas para exportación. Los artesanos locales trabajan desde hace muchos años con gran destreza, prestando atención a los pequeños detalles para producir preciados objetos de artesanía de gran calidad.
Estos artesanos forman parte de la Strada della Ceramica di Montelupo, ruta creada para dar a conocer y promover la historia de este producto artesanal y mucho más. Es un sistema territorial que se extiende a algunas porciones de municipios vecinos -Capraia e Limite, Lastra a Signa y Montespertoli- sobre la base de razones históricas de influencia de la tradición productiva de Montelupo en un ámbito territorial más amplio.
La Ruta de la Cerámica constituye un itinerario ideal que une el Museo della ceramica de Montelupo, las empresas ceramistas, la escuela de cerámica y las asociaciones que se esfuerzan en mantener vivo esta antigua tradición.
A cuatro pasos de la calle principal de Montelupo Fiorentino te verás inmerso en un parque en el que destaca la Villa Medicea dell'Ambrogiana. Mandada construir por Fernando I en 1587, probablemente según diseño de Bernardo Buontalenti, que la levantó sobre los cimientos de un antiguo palacio. Situada en la confluencia de los ríos Pesa y Arno, fue pabellón de caza de los grandes duques. Y es la única villa de los Médicis con amarre en un río.
A lo largo del tiempo se le dieron diversos usos, el último un Hospital Psiquiátrico Judicial en los años setenta, clausurándose definitivamente en febrero de 2017. Hoy en día el edificio no está abierto al público, pero merece la pena admirar su exterior.
Los productos enogastronómicos de la zona de Montelupo Fiorentino se pueden degustar en los restaurantes, agroturismos y empresas agrícolas locales.
Una especialidad de la cocina de Montelupo es el Pan Bistugio, dulce tradicional preparado con dos métodos de cocción diferentes: uno para la masa y otro para la costra. El Pan Bistugio, muy apreciado por los niños, se amasa con ingredientes sencillos: harina, corteza de limones de los jardines de Villa Medici dell'Ambrogiana, piñones recogidos en pinares en torno al pueblo, almendras, levadura natural, yemas de huevo y leche. Si se desea, la receta se puede realzar con una excelente copa de Chianti.