Pisa es famosa por su emblemática Torre pendente (la torre inclinada), pero la ciudad esconde mucho más de lo que se ve a simple vista. Monumentos inclinados, leyendas heroicas y sorprendentes descubrimientos arqueológicos: pasear por Pisa significa descubrir detalles insólitos que cuentan historias de ciencia, mitología e ingenio humano. En este artículo vamos a descubrir cinco curiosidades que te permitirán observar Pisa desde una perspectiva diferente, intrigante y sorprendente.
La Torre de Pisa no es la única inclinada: los campanarios de San Nicola y San Michele degli Scalzi también tienen una inclinación. Pasear por la ciudad y descubrir estas torres menos conocidas ofrece una perspectiva adicional de la historia arquitectónica de Pisa y del reto que supuso construir en un terreno especialmente inestable.
Los tres principales monumentos de Pisa –el Duomo (la catedral), el Battistero (el baptisterio) y la Torre– no son solo símbolos religiosos y civiles: su posición refleja la constelación de Aries, signo símbolo de la ciudad. Esta disposición astronómica está relacionada con el inicio del año pisano, el 25 de marzo, y muestra cómo los arquitectos integraban el conocimiento del cielo en sus obras.
Bajo el centro histórico de Pisa se ha descubierto un increíble cantiere navale (astillero) con unos 30 barcos romanos, que puede verse con visitas guiadas. Este descubrimiento muestra la importancia estratégica y comercial de la ciudad en época romana y ofrece una experiencia única para los aficionados a la arqueología y la historia oculta bajo las calles de hoy.
En 1592, Galileo Galilei enunció la ley del péndulo ayudándose con la observación de una lámpara colgada en la catedral de Pisa. Hoy, la "Lámpara de Galileo" simboliza el espíritu de observación científica que caracterizó al erudito y el nacimiento de la ciencia moderna. Aunque la lámpara actual no es la original, la leyenda sigue siendo un homenaje a la curiosidad y el ingenio de Galileo.
Según la tradición, Kinzica de’ Sismondi salvó a Pisa del asedio de los piratas sarracenos entre 1004 y 1005, dando la alarma mientras la flota pisana estaba lejos. La ciudad sigue celebrando a esta heroína: un nicho en la Via San Martino conserva una estatua suya, y en 2005 se instaló una estatua de bronce en Piazza Guerrazzi. Una leyenda que entrelaza valor, mito y orgullo cívico.
Explorar Pisa significa dejarse sorprender por los detalles ocultos que hacen única a la ciudad, entre historia, leyenda y ciencia. Cada rincón puede revelar una curiosidad inesperada, convirtiendo la visita en una aventura inolvidable.