Cada 23 de mayo, Florencia recuerda a Fray Girolamo Savonarola con La Fiorita (ofrenda floral), conmemoración que tiene su origen en un gesto espontáneo y popular: la mañana siguiente a la muerte del predicador, en mayo de 1498, el lugar de su suplicio en Piazza della Signoria fue cubierto de flores.
De aquel recuerdo nació una ceremonia que aún hoy renueva el vínculo entre la historia, la ciudad y la participación colectiva.
La celebración comienza con una misa en la Cappella dei Priori del Palazzo Vecchio. A continuación, el Corteo della Repubblica Fiorentina llega a Piazza della Signoria, donde se deposita una corona de flores en la lápida situada en el suelo de la plaza.
El desfile continúa hacia el Ponte Vecchio, donde las Madonne fiorentine (damas florentinas) arrojan pétalos de rosa al río Arno, en un gesto de fuerte valor simbólico.