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Itinerarios
En tren por los lugares de Dante

Itinerario de tres días a lo largo de la histórica línea Faentina, entre el Mugello, los Apeninos y la Romaña

La Ferrovia Faentina es una de las líneas de ferrocarril antiguas más fascinantes de Italia. Inaugurada en 1893, unía Florencia con Faenza y fue el primer ferrocarril en atravesar los Apeninos, y supuso una obra de ingeniería extraordinaria. Con sus más de 100 kilómetros de longitud, conectó el mar Tirreno con el mar Adriático gracias a puentes, túneles y viaductos que aún hoy caracterizan la línea.

Hoy en día, la Faentina ofrece uno de los viajes en tren más evocadores de la Toscana. Por la ventanilla se suceden bosques, pueblos, iglesias románicas y paisajes de los Apeninos, que cambian de una estación a otra, convirtiendo el viaje en parte de la experiencia.

Este itinerario de tres días permite descubrir algunos de los lugares más interesantes de la línea ferroviaria, recorriendo el tramo que, desde la ciudad natal de Dante Alighieri, conduce a Rávena, ciudad en la que pasó los últimos años de su vida.

1.

Los trenes regionales con destino a Faenza suelen salir de las vías 17 y 18 de la estación de Firenze Santa Maria Novella. En unos 40 minutos se llega a Borgo San Lorenzo, el principal núcleo urbano del Mugello y un excelente punto de partida para explorar la zona.

Al pasear por el casco antiguo, nos encontramos con la Pieve di San Lorenzo, iglesia medieval que conserva una Virgen con el Niño atribuida a Giotto y frescos de Galileo Chini, el Palazzo del Podestà, con decoraciones de Dino Chini, y la Torre dell'Orologio, la torre del reloj que simboliza a la localidad.

A unos minutos del centro se encuentra la Villa Pecori Giraldi, sede del Chini Museo, dedicado a la famosa familia de artistas y ceramistas que contribuyó a la difusión del estilo Liberty en Italia y el extranjero.

Antes de volver a partir, puedes ir a la Piazza Dante y saludar a Fido, el perro que se convirtió en símbolo de fidelidad por haber esperado años el regreso de su dueño, desaparecido durante la Segunda Guerra Mundial.

Los trenes regionales con destino a Faenza suelen salir de las vías 17 y 18 de la estación de Firenze Santa Maria Novella. En unos 40 minutos se llega a Borgo San Lorenzo, el principal núcleo urbano del Mugello y un excelente punto de partida para explorar la zona.

Al pasear por el casco antiguo, nos encontramos con la Pieve di San Lorenzo, iglesia medieval que conserva una Virgen con el Niño atribuida a Giotto y frescos de Galileo Chini, el Palazzo del Podestà, con decoraciones de Dino Chini, y la Torre dell'Orologio, la torre del reloj que simboliza a la localidad.

A unos minutos del centro se encuentra la Villa Pecori Giraldi, sede del Chini Museo, dedicado a la famosa familia de artistas y ceramistas que contribuyó a la difusión del estilo Liberty en Italia y el extranjero.

Antes de volver a partir, puedes ir a la Piazza Dante y saludar a Fido, el perro que se convirtió en símbolo de fidelidad por haber esperado años el regreso de su dueño, desaparecido durante la Segunda Guerra Mundial.

2.

En Borgo San Lorenzo comienza el tramo más espectacular de la Ferrovia Faentina. El tren se adentra en el corazón de los Apeninos atravesando túneles, viaductos, castañares y hayedos, ofreciendo algunos de los panoramas más bellos de Toscana que puedan apreciarse desde un tren.

Tras una media hora se llega a Marradi, pueblecito en los confines entre Toscana y Emilia-Romaña, donde se dan cita las tradiciones, los sabores y la cultura de ambas regiones.

Marradi está indisolublemente ligada al poeta Dino Campana, autor del libro Canti Orfici. La casa natal y el Centro Studi Campaniani relatan la vida del poeta, mientras que la Chiesa di San Lorenzo es una iglesia que alberga importantes obras del Maestro de Marradi.

También merece la pena visitar el Palazzo Torriani, elegante residencia de época con mobiliario original y decoraciones de estilo Liberty de Galileo Chini.

Si visitas Marradi en otoño, no te pierdas el famoso Marron Buono di Marradi IGP, protagonista de la tradicional fiesta gastronómica Sagra delle Castagne.

En Borgo San Lorenzo comienza el tramo más espectacular de la Ferrovia Faentina. El tren se adentra en el corazón de los Apeninos atravesando túneles, viaductos, castañares y hayedos, ofreciendo algunos de los panoramas más bellos de Toscana que puedan apreciarse desde un tren.

Tras una media hora se llega a Marradi, pueblecito en los confines entre Toscana y Emilia-Romaña, donde se dan cita las tradiciones, los sabores y la cultura de ambas regiones.

Marradi está indisolublemente ligada al poeta Dino Campana, autor del libro Canti Orfici. La casa natal y el Centro Studi Campaniani relatan la vida del poeta, mientras que la Chiesa di San Lorenzo es una iglesia que alberga importantes obras del Maestro de Marradi.

También merece la pena visitar el Palazzo Torriani, elegante residencia de época con mobiliario original y decoraciones de estilo Liberty de Galileo Chini.

Si visitas Marradi en otoño, no te pierdas el famoso Marron Buono di Marradi IGP, protagonista de la tradicional fiesta gastronómica Sagra delle Castagne.

3.

De vuelta a Florencia merece la pena hacer una parada en Crespino del Lamone, pequeño pueblo en plena vegetación de loa Apeninos.

El río Lamone, los manantiales y los numerosos senderos hacen de este pueblo un destino ideal para quienes les encanta caminar. En verano te puedes refrescar en las características piscinas naturales del río.

Para los excursionistas, Marradi y Crespino también están unidos por una agradable ruta a pie de unas cuatro horas.

Merece la pena visitar la Chiesa di Santa Maria Nascente —iglesia que conserva un valioso fragmento de un retablo atribuido a Jacopo del Casentino— y el monumento que conmemora la masacre nazi-fascista del 17 de julio de 1944.

De vuelta a Florencia merece la pena hacer una parada en Crespino del Lamone, pequeño pueblo en plena vegetación de loa Apeninos.

El río Lamone, los manantiales y los numerosos senderos hacen de este pueblo un destino ideal para quienes les encanta caminar. En verano te puedes refrescar en las características piscinas naturales del río.

Para los excursionistas, Marradi y Crespino también están unidos por una agradable ruta a pie de unas cuatro horas.

Merece la pena visitar la Chiesa di Santa Maria Nascente —iglesia que conserva un valioso fragmento de un retablo atribuido a Jacopo del Casentino— y el monumento que conmemora la masacre nazi-fascista del 17 de julio de 1944.

Siguiendo hacia Rávena

La Ferrovia Faentina termina en Faenza. Desde aquí se puede continuar fácilmente en tren regional hacia Rávena, ciudad que alberga la tumba de Dante Alighieri y que es el final natural de este itinerario.

Si prefieres volver a la Toscana puedes regresar a Florencia recorriendo de nuevo la Ferrovia Faentina y disfrutando, desde la ventanilla, de los espléndidos paisajes de los Apeninos.

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