Ruta circular de la vaguada al Santuario de La Verna
Partimos de la localidad de Corsalone para adentrarnos en el corazón de los Bosques del Casentino, uno de los rincones más salvajes de Toscana. Tras recorrer unos pocos metros, dejamos atrás las carreteras asfaltadas para adentrarnos en tranquilos caminos de tierra. Primero nos enfrentamos a una empinada subida entre bosques hacia la cresta Chiappe di Marco: el esfuerzo físico se ve recompensado cuando el bosque se abre de repente, ofreciéndonos vistas panorámicas de profundos valles y un mar de verdor que se extiende largamente.
Continuando el camino, llegamos a la pequeña aldea de La Beccia. Aquí inicia la subida a pie que conduce al Santuario de La Verna, parada imprescindible en nuestra ruta. Toma nota: esta subida es "corta pero intensa", en unos 600 m de camino nos lleva directamente al santuario. Quien lo prefiera puede evitarla optando por la subida por carretera, más larga pero mucho más suave, a la que se accede desde Chiusi della Verna y que alarga el recorrido unos 5,5 km.
Una vez superados los tramos más exigentes de la jornada, comenzamos el largo descenso hacia Gello y Maiolica, diminutas aldeas donde las tradicionales casas de piedra y el silencio nos hablan de una vida rural que se ha mantenido intacta en el tiempo. Hay algo de especial y valioso que disfrutar mientras pedaleamos por estos lugares encantadores. El descenso discurre a lo largo de crestas pintorescas con amplias y espectaculares vistas de valles a nuestros pies.
Regresamos pasando por la localidad de Campi y luego ascendemos suavemente por las orillas del arroyo Corsalone. Para acabar esta ruta en bicicleta no te pierdas una parada para reponer fuerzas en las preciosas piscinas naturales y cascadas del arroyo, la recompensa perfecta al final del trayecto.