El verano de Toscana suele ser muy soleado, si estás buscando un refugio frente al bochorno y el ajetreo de la ciudad, la naturaleza del Valdarno Aretino te ofrece el refrescante abrazo de sus montañas, la sombra de bosques centenarios y el encanto auténtico de sus pueblos.
Senderos panorámicos, cursos de agua, bodegas de prestigio, zonas verdes y lugares repletos de historia: hemos seleccionado algunas experiencias para vivir un verano revitalizante, combinando el placer de la aventura con momentos de relax en plena naturaleza.
Cuando las temperaturas suben, nuestra primera propuesta te lleva a las alturas, al majestuoso macizo del Pratomagno. Aquí parece que el tiempo se haya detenido entre pequeñas aldeas de montaña y crestas con panorámicas infinitas.
Para los amantes del trekking y de las dos ruedas, recomendamos las numerosas rutas de senderismo o aventurarse en bicicleta de montaña por senderos de las crestas. A lo largo del recorrido, no olvides hacer una parada en las tiendas de pueblo para probar un bocadillo con productos típicos de la zona.
Si prefieres no subir a demasiada altura, pero aun y así quieres perderte en una Toscana salvaje y llena de historias, te llevamos a descubrir la Valdambra, una tierra enclavada a medio camino entre el Valdarno Superior y los Montes del Chianti. Inspirándonos en el "Diario del Caminante", te proponemos explorar estos lugares siguiendo sus rutas, sin prisas.
En este valle, bañado por el arroyo Ambra, la frondosa vegetación ofrece una sombra que se agradece. Te recomendamos especialmente dos recorridos perfectos para esta época del año:
Los Cañones del Valdarno, espectaculares formaciones de tierra amarilla que ya cautivaron Leonardo da Vinci, son una maravilla que merece la pena ver en cualquier época del año. Pero, bajo el sol del verano, te recomendamos hacer la excursión exclusivamente en las horas más frescas, empezando a caminar a última hora de la tarde. La recompensa final será inolvidable: contemplar la hora dorada, cuando los últimos rayos del sol tiñen de dorado los cañones.
Si lo que buscas es pasar un día relajándote en el agua, te recomendamos el Lago de San Cipriano. Aquí podrás relajarte a sus orillas, a la sombra de la vegetación, o, si deseas una brisa refrescante, ponerte a prueba con la navegación a vela.
Cuando el sol del mediodía empieza a hacer mella, lo mejor es refugiarse en aquellos lugares donde la piedra y la tradición mantienen el frescor.
El Valdarno Aretino cuenta con una tradición vitivinícola centenaria. Te recomendamos dedicar las primeras horas de la tarde a visitar una de las numerosas bodegas de la zona, donde podrás disfrutar de una degustación guiada de excelentes vinos y productos típicos kilómetro cero, inmerso en el fresco silencio de las bodegas subterráneas.
Una vez recargado energías, déjate llevar por la curiosidad y descubre los pequeños y grandes museos del Valdarno o sus históricas abadías, como la majestuosa abadía camaldulense de Badia Agnano, auténticos tesoros de arte y frescor, ideales para poner el broche de oro a un perfecto día de verano.