No muy lejos de la zona arqueológica que conserva los restos de la conocida población etrusco-romana se encuentra el centro habitado de Roselle, perteneciente al municipio de Grosseto y construido en torno a un balneario inaugurado por el gran duque Leopoldo II en 1823.
Frecuentado sólo como balneario, volvió a ser un centro habitado a partir de 1936, cuando se construyó la iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción. El balneario sigue situado en el centro del pueblo y puede visitarse cuando está abierta la oficina de Proloco, ubicada en algunas estancias del edificio. La segunda planta alberga una exposición permanente de los bocetos y los alzados de construcción.
Los aficionados a las estrellas no deben perderse una visita al observatorio astronómico, muy activo con actos culturales durante todo el año. En verano se celebran diversos eventos de ocio en un teatro ubicado en las antiguas canteras que se utiliza para espectáculos y conciertos de diversa índole.