El Museo della Madonna del Parto de Monterchi conserva una de las obras maestras más famosas de Piero della Francesca, una de las máximas expresiones del Renacimiento.
Fechado entre 1450 y 1465, el fresco fue pintado en la iglesia de Santa Maria di Momentana, sita en la ladera de la colina de Montione, en un lugar vinculado en la antigüedad a cultos de fertilidad.
La Virgen está representada embarazada, en el centro de un dosel abierto por dos ángeles simétricos, que con un gesto decidido apartan la cortina para que sea visible a los fieles.
Viste una sencilla túnica azul, ligeramente abierta para dejar entrever una combinación blanca, símbolo de pureza.
Su mano derecha acaricia su vientre en un gesto íntimo y solemne a la vez, de protección pero también de plena conciencia del milagro que lleva en su seno, mientras que su mano izquierda está apoyada en la cadera.
Su mirada baja y la expresión serena ya parecen sugerir el destino de su hijo.
Los detalles del dosel también participan en esta narración simbólica: las flores de granada que lo decoran evocan la futura pasión de Cristo.
La historia de La Virgen del Parto está profundamente entrelazada con la de Monterchi. Según la tradición, Piero della Francesca la pintó en memoria de su madre, natural de allí.
La obra se realizó sobre un fresco anterior del siglo XIV que representaba una Virgen con el Niño y que salió a la luz en 1911 con el desprendimiento de la pintura, realizado por motivos de protección.
En los siglos siguientes, la obra maestra pasó por complejos acontecimientos: la iglesia original fue parcialmente demolida en 1785 para emplazar el cementerio y el fresco sufrió daños en dos terremotos.
En la Segunda Guerra Mundial la población se movilizó para defenderlo, temiendo que fuera retirado de Monterchi.
Tras la guerra se hicieron obras y cambios en la capilla, entre ellos el de orientación en 1955-56, que modificó las condiciones de iluminación originales.
En los noventa, por el quinto centenario de la muerte de Piero della Francesca, Guido Botticelli llevó a cabo una restauración de conservación, gracias a la cual la obra ha llegado hasta nuestros días y continúa siendo atestiguando el genio del pintor y la estrecha conexión entre este fresco y Monterchi.
Reservas a través del sitio web: artsupp.com/es
Información sobre la accesibilidad: regione.toscana.it