El área arqueológica Fossa Nera es un lugar de gran interés histórico de la Llanura de Lucca, pues alberga numerosos restos pertenecientes a diferentes épocas: los vestigios de ocupación y explotación del territorio se remontan a la Edad de Bronce, y continúan con los etruscos y, posteriormente, los romanos.
Este importante sitio arqueológico se encuentra en el municipio de Porcari, en una zona denominada "Piana delle cento fattorie" (Llanura de las cien granjas), situada entre los Montes Pisanos, las Colinas Cerbaie y la ciudad de Lucca, antigua colonia romana.
En el yacimiento de Fossa Nera A se desarrolló hacia el 500 a. C. un pequeño núcleo de viviendas etruscas. Los hallazgos descubiertos en esta zona, aparte de vajilla de uso doméstico y cerámica de mesa, incluyen ánforas para vino etruscas y griegas, así como muelas de piedra, testimonio de la vocación agrícola del asentamiento.
El periodo del asentamiento romano consta de los restos de dos grandes granjas: Fossa Nera A y Fossa Nera B.
La granja romana denominada Fossa Nera A, fundada en el siglo II a. C., de la que hoy se conservan los cimientos, se divide en zonas residenciales (pars urbana) y sectores de producción (pars rustica). La parte residencial está formada por la entrada (fauces), desde la que se accede a un espacio central no cubierto (atrium) al que dan las estancias en las que se desarrolla la vida familiar. Se practicaba la viticultura, tal y como lo atestigua el hallazgo de un calcatorium —cuba para la fermentación de mosto— conectada a una pequeña tina.
La granja de Fossa Nera B está a unos cien metros de las estructuras de Fossa Nera A y también data del periodo tardorrepublicano, entre el 210 y el 175 a. C., pero tiene una extensión entre cinco y seis veces mayor: los grandes muros perimetrales forman un rectángulo de unos 900 m², compuesto por un amplio patio al que dan la zona residencial y los sectores de producción, que incluyen espacios dedicados a la elaboración textil, la producción de queso y la vinificación.
Se han habilitado recorridos para contemplar el sitio; y por su parte los hallazgos se conservan en el Museo Nacional de Villa Guinigi, en Lucca, y se exponen en la Muestra Arqueológica Permanente de la biblioteca de Porcari.