En julio Cerreto Guidi retrocede en el tiempo, hasta 1576, año en el que Isabel de Médicis llegó a la villa que tanto le gustaba.
Durante dos días el pueblo se convierte en un gran escenario al aire libre, donde figurantes con trajes de época, oficios antiguos y juegos históricos animan las calles del casco antiguo, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de sumergirse en la vida cotidiana del Renacimiento.
Entre las murallas del pueblo se dan cita nobles y plebeyos, caballeros, músicos y bailarines, mientras que cetreros, espectáculos con espadas y ballestas, juegos con fuego y con banderas recrean el encanto de una época lejana.
Las posadas y tabernas ofrecen platos inspirados en la tradición, contribuyendo a crear un ambiente auténtico y evocador.
Los visitantes pueden recorrer los lugares emblemáticos del pueblo, de la Villa Medicea a la Pieve di San Leonardo (parroquia medieval) y el Oratorio della Santissima Trinità, guiados por personajes históricos que cuentan historias, curiosidades y leyendas relacionadas con Isabel, hija predilecta de Cosme I.
La fiesta continúa entre cuentos y conjeturas populares hasta que llega la noticia de la misteriosa muerte de la noble dama, precisamente aquí, en Cerreto Guidi.
Los rumores se suceden, la verdad se susurra y el pueblo se llena de encanto y misterio.
El espectáculo de clausura tiene lugar en el espectacular escenario de los Ponti Medicei, con una solemne recreación que rinde homenaje a la vida de Isabel.
Un evento que aúna historia, tradición y espectáculo, en el que participa toda la comunidad y que ofrece a los visitantes una experiencia inmersiva muy evocadora.