La Pieve di San Lorenzo en Borgo San Lorenzo es el mayor edificio sagrado románico del antiguo condado florentino. La construcción actual data de finales del siglo XII, pero ya en el año 934 se tiene constancia de una iglesia en este lugar. De sus elementos más característicos destacan el ábside románico de piedra y el imponente campanario de ladrillo con planta hexagonal irregular, construido en el siglo XIII directamente sobre el ábside, solución arquitectónica muy poco habitual.
El interior, de tres naves, llama la atención por la amplitud de sus espacios y conserva vestigios de las numerosas transformaciones a las que se ha sometido a lo largo de los siglos. En el siglo XVI, el párroco Damiano Manti impulsó una importante obra de restauración, mientras que su aspecto actual es el resultado de las restauraciones llevadas a cabo en el siglo XX, que han realzado el carácter románico del edificio.
La iglesia matriz alberga un rico patrimonio artístico. De las obras más valiosas destaca una Virgen con el Niño atribuida al joven Giotto, flanqueada por pinturas de Niccolò di Pietro Gerini, Agnolo Gaddi, Piero di Cosimo, Matteo Rosselli, Jacopo Vignali, Francesco Ubaldini, conocido como "il Bachiacca", y Galileo Chini, autor del gran Cristo Pantocrátor que preside el ábside. También es de especial relevancia el monumental crucifijo de madera del siglo XVI sobre el altar mayor, atribuido al círculo de Jacopo Sansovino.
En el exterior, en la anteiglesia, se encuentra la monumental capilla dedicada a San Francisco de Asís, realizada en 1926 por la empresa Fornaci San Lorenzo junto con algunos miembros de la familia Chini.
La Pieve di San Lorenzo forma parte del Itinerario Liberty, recorrido que narra, etapa tras etapa, los testimonios del período artístico del Liberty, que vio florecer su actividad en el Mugello, gracias a la creación artística de la familia Chini y de su máximo exponente, Galileo.