El 19 de marzo, en el Teatro Verdi de Florencia, la Orquesta de la Toscana (ORT) presenta un concierto dirigido por Emmanuel Tjeknavorian, con Jeremias Fliedl al violonchelo.
Tjeknavorian, uno de los directores más interesantes de la nueva generación –hoy Director Musical de la Orquesta Sinfónica de Milán y vencedor del Premio Abbiati como director del año– vuelve al podio de la ORT con un programa que atraviesa diferentes atmósferas y lenguajes.
El concierto se abre con Mort de Mélisande, de la suite que Jean Sibelius extrajo de la música escénica para Pelléas et Mélisande de Maeterlinck: página breve e intensa, construida con alusiones y claroscuros sonoros, donde el sonido se vuelve íntimo y suspendido.
La pieza central de la velada es el Concierto n.º 2 para violonchelo y orquesta de Joseph Haydn, ejemplo perfecto de equilibrio clásico, en el que el diálogo entre solista y orquesta aúna elegancia formal y virtuosismo mesurado. La estrella es Jeremias Fliedl, uno de los violonchelistas con más talento de su generación: nacido en 1999, primer violonchelista austriaco premiado en el Concurso Reina Elisabeth, destaca por su precisión técnica y su refinamiento tímbrico. Toca un Stradivarius de 1693 que le ha sido prestado.
El concierto concluye con la Sinfonía n.º 4 de Ludwig van Beethoven, partitura brillante y vital construida sobre oleadas rítmicas y cambios repentinos de energía, capaz de alternar ligereza y profundidad en un continuo juego de tensiones y sorpresas.