Miércoles 15 de abril a las 21 horas en el Teatro Verdi de Florencia, el concierto dirigido por Erina Yashima con la violinista Elly Suh comprende un programa que interrelaciona a Ligeti, Dvořák y Bizet a través de tres formas diferentes de ver la tradición musical europea.
Abre la velada el Concierto Rumano de György Ligeti, obra juvenil en la que la referencia al folklore se entrelaza ya con una escritura personal, marcada por tensiones y superposiciones que insinúan futuros desarrollos del lenguaje del compositor.
Continúa con el Concierto para violín de Antonín Dvořák, a cargo de Elly Suh, donde la relación con la tradición folclórica se traduce en un lenguaje musical natural, animado por el ímpetu, la introspección y ritmos de danza.
La segunda parte presenta la Sinfonía en do mayor de Georges Bizet: no obstante, se creará como ejercicio, la obra revelaba ya una sorprendente madurez, apreciándose claridad formal, cantabilidad y ligereza.
En el podio Erina Yashima, directora que actúa entre el repertorio sinfónico y el teatro musical, mientras que Elly Suh aborda la parte solista con un enfoque que aúna solidez técnica y atención a la dimensión expresiva de la música.
Un concierto que nos muestra tres obras diferentes en cuanto a época y carácter, pero unidas por una relación común con la memoria, la forma y la transformación de la tradición.