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Imagen del director de orquesta Balázs Kocsár y el violonchelista Alexey Stadler
Photo © Raymond Petrik - pexels.com
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ORT: Concierto de Kocsár_Stadler

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Música

Un viaje entre la novedad y la tradición con la Orquesta de la Toscana

El miércoles 28 enero a las 21 h, en el Teatro Verdi de Florencia, y el 29 enero en la Città del Teatro de Cascina, la Orchestra della Toscana ofrece un concierto que une pasado y presente, historia y descubrimiento, bajo la batuta de Balázs Kocsár, experimentado director de orquesta húngaro, conocido en teatros de ópera y salas de conciertos de toda Europa. La elección del programa refleja el deseo de ofrecer al público un viaje musical completo capaz de sorprender y emocionar.

El concierto comienza con un estreno mundial: Grande Danse, concierto para violonchelo y orquesta escrito por el joven compositor italiano Paolo Catenaccio, nacido en 1998. Encargada por la Fondazione ORT, la pieza constituye un diálogo delicado pero incisivo entre el violonchelo solista y la orquesta, con una escritura clara y refinada que alterna pasajes líricos con momentos más vibrantes.

La interpretación corre a cargo de Alexey Stadler, violonchelista ruso formado con Rostropovič, capaz de otorgar a cada frase musical matices emocionales y profundidad. 
La colaboración entre Catenaccio y Stadler promete crear una experiencia sonora que mezcla el vigor del presente con el sentido de la tradición clásica. 

Tras el estreno, el programa se adentra en el siglo XIX con las Variaciones sobre un tema rococó, Op. 33 de Piotr Ilich Chaikovski. Esta célebre pieza, dedicada al violonchelista Fitzenhagen, se presenta en su versión original, redescubierta tras los cambios impuestos por el destinatario de las variaciones. 
La elección devuelve al público la claridad y la sencillez clásica que pretendía el compositor, realzando la elegancia del tema y la brillantez de las variaciones. 

El contraste entre la modernidad de Catenaccio y la delicadeza rococó de Chaikovski crea un diálogo temporal que hace de la velada una experiencia única. El concierto concluye con la Sinfonía nº 36 Linz de Wolfgang Amadeus Mozart, compuesta en pocos días en 1783.

 Esta brillante y elegante obra maestra encarna toda la ligereza y alegría típicas del genio de Mozart, con una orquestación límpida y una línea melódica que cautiva inmediatamente al oyente. El concierto está construido como un viaje unificado, en el que la música contemporánea y el repertorio histórico dialogan en una narración coherente y magnetizante.