Del 15 de febrero al 6 de septiembre 2026, el Museo Archeologico Nazionale Gaio Cilnio Mecenate de Arezzo expone la Minerva –la famosa estatua de bronce símbolo de la ciudad– excepcionalmente devuelta al lugar donde fue hallada.
Las fechas de la exposición no son casuales: la inauguración coincide con la festa della Madonna del Conforto y la clausura con la justa Giostra del Saracino de septiembre, dos eventos profundamente ligados a la identidad y la tradición de Arezzo.
El precioso bronce helenístico, conservado habitualmente en el Museo Archeologico Nazionale de Florencia, fue hallado en Arezzo en 1541 durante las excavaciones de un pozo cerca de la iglesia de San Lorenzo, en el barrio de Colcitrone.
Desde entonces, el vínculo entre la diosa y este barrio de la ciudad ha sido muy fuerte, no obstante la obra se conserva en Florencia.
La Minerva, de un metro y cincuenta y cinco centímetros de altura, está representada con casco y égida, la coraza del pecho está decorada con la cabeza de Medusa.
El bronce, datado entre el 300 y el 280 a.C., es una de las obras maestras de la escultura helenística y es el protagonista de una instalación especial que permite a los visitantes observar de cerca los refinados detalles de la fundición antigua, subrayando el papel de Arezzo como importante centro de excelencia del trabajo del metal ya en época etrusca y romana.
El regreso de la estatua, acogido con gran participación institucional y ciudadana, no es solo un acontecimiento expositivo, sino también un gesto simbólico: la Minerva, prestada por el museo florentino, restablece el vínculo entre patrimonio, identidad y comunidad.
La obra se puede apreciar durante el horario normal de apertura del museo.