Aunque el pueblo actual es el resultado de innumerables intervenciones desde el siglo XV, incluida la desaparición casi completa de las murallas, su trazado conserva vestigios bastante precisos de la antigua disposición: la Collegiata di San Biagio y la Torre del Cassero en la parte superior, Porta del Sole –un arco apuntado perteneciente a las antiguas murallas–, la Chiesa della Compagnia di San Salvatore y el Cassero dei Cacciaconti en la parte inferior. Encaramado en la ladera del Colle Alto (colina alta) y rodeado de olivos y vides, Scrofiano está entre tres pequeñas capillas: San Giovanni, Santa Cristina y San Rocco al este y la Chiesa della Madonna del Soccorso al oeste, a la que se llega saliendo por Porta Fontebranda y caminando por una pista forestal unos 15 minutos.
Scrofiano también es conocido por la "Festa di San Biagio", en honor del patrón de la aldea, también llamada "Festa della Mazza". Esta fiesta se celebra el 3 de febrero de cada año, y consiste en una procesión en la que los habitantes de Scrofiano, vestidos con trajes tradicionales, desfilan y sostienen un trofeo octogonal de masa de sal coronado por una cúpula con la estatua del santo en lo alto.
La armonía entre las antiguas estructuras, la marcada presencia de lugares de culto y la vegetación típicamente toscana hacen de Scrofiano una de las muchas pequeñas perlas de la Valdichiana Senese que hay que descubrir y visitar.